MAUSOLEO
La Comunidad Pagana de México quiere dedicar un espacio a todas aquellas personas inocentes a las que les fue arrebatada la vida por el genocidio cometido por la Inquisición Católica.
Nuestra posición actual es de tolerancia hacia todas las religiones y creencias en el mundo, sin embargo, el Paganismo tiene como uno de sus deberes fundamentales el recordar y honrar a sus antepasados, es por ello que no podemos ser ajenos a los que fueron torturados y asesinados por ejercer nuestras prácticas o en nombre de estas.
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Las Inquisiciones...
Texto escrito por Robert Held para la Guía de la Exposición "Inquisición: Instrumentos de Tortura y Pena Capital" exhibida en varias partes del mundo, incluyendo la Ciudad de México (Palacio de Minería, Tacuba 5, Centro Histórico).
Enero de 2005
Casi todos tienen alguna idea sobre la Inquisición: como mínimo saben que era la caza y destrucción, ordenada y continuada por la Iglesia Católica, de disidentes, apóstatas, herejes, judíos, brujas, brujos, alquimistas y cualquiera que no fuese grato al clero; que tuvo lugar en España hace mucho tiempo, digamos desde la Edad Media (siglo V al XV dC) hasta la Revolución Francesa (1789-1799), y que llegaba a sus fines con métodos tan implacables y feroces que la historia no recuerda nada similar hasta el Holocausto Nazi de 1939-45. Todo esto es verdadero hasta cierto punto. Pero en realidad había tres inquisiciones.
La primera es conocida como la Medieval o Pontificia; en el significado del presente contexto, se puede decir que ésta empezó con la supresión cada vez más violenta de los Cátaros y Valdenses, por parte tanto de la Iglesia como de los estados, hacia mediados del siglo XII. En 1231, el Papa Gregorio IX, viendo que las prerrogativas papales estaban agredidas por el poder secular, reservó el arresto, proceso y castigo de los herejes a la iglesia y sus representantes, los Inquisidores. Muy pronto un aparato de terror se difundió a través de la Europa germánica, Francia meridional, Italia septentrional, y la parte cristiana de España. Cualquier persona podía acusar de herejía, apostasía y desobediencia a otra y hacerla condenar por los inquisidores con el testimonio jurado de dos testigos varones adultos. La tortura fue autorizada en 1251 por el Papa Inocencia IV; sin duda ésta fue esada, pero en los archivos se encuentra en una medida que parece casi insignificante comparada con lo que tuvo que suceder en los siglos sucesivos.
En esta temprana época los Dominicos se distinguieron ya, por su participación en procesos, torturas y ejecuciones. El tribunal eclesiástico podía condenar solamente a la cárcel, al destierro, a la confiscación de bienes y a veces a la mutilación, pero no a la muerte- el castigo máximo en su poder era la cadena perpetua- mas había un ardid: el condenado podía ser entregado al brazo secular de la justicia para ser matado con uno de los tantos métodos que el público encontraba tan divertidos, y que se presentan parcialmente en las páginas que siguen. Hacia 1400 la herejía Cátara se había aniquilado, y la Inquisición, con el poder y la estructura que tenía hasta este momento, empezaba a declinar en la vida de la baja Edad Media, exceptuando su presencia en los procesos por brujería.
La Segunda Inquisición, o sea la Romana, fue instaurada en 1542 por el Papa Paulo III, expresamente para la supresión del Protestantismo. La intención era limitarla solamente a Italia, o sea a aquellas partes de Italia que no estaban bajo el dominio español; y en efecto su eficacia más allá de la península, especialmente en el Imperio, era circunscrita por intereses extranjeros, en particular por aquellos de los Habsburgos. Pero en su propio terreno, su avidez era prodigiosa, bajo los Papas Pablo IV (1555-59) y Pío V (1566-72) e incluso insaciable; Pablo, Dominico y ya Gran Inquisidor, era él mismo un maestro de tortura. Las nuevas barbaridades del cristianismo repugnaban incluso a los turcos y sarracenos. Pero es la inquisición española la que por lo general se tiene en mente cuando se oye o se dice "la" inquisición. La génesis de este epiciclo en la órbita europea, hasta ahora no completamente explorado o comprendido, estaba en la necesidad del nuevo estado español, nacido del matrimonio de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en 1469, de consolidar y extender su poder en la Península Ibérica. Puesto que la vida económica, literaria, artística, científica y en general intelectual de España estaba floreciendo menos en esferas cristianas que en aquellas hebreas e islámicas, era natural que los primeros deseasen robar y acallar a los últimos, o mejor aún destruirlos, y con este fin el Papa Sixto IV en 1478 concedió una bula que autorizaba a los Reyes Católicos a instaurar una inquisición, llamada Tribunal del Santo Oficio, que habría eliminado a aquellos Marranos (aquellos que se habían convertido al catolicismo pero seguían fieles al judaísmo en secreto) y Moriscos- así se llamaban los judíos y musulmanes bautizados- sospechosos de reincidir, lo que quería decir virtualmente todos. Muy pronto los inquisidores, que habían iniciado sus trabajaos en Sevilla, disfrutaban tanto con la sangre y carne asada que incluso el Papa estaba un poco sorprendido, y trataba de imponer algunas limitaciones, pero era demasiado tarde: los Reyes de España poseían en sus manos un arma tan invencible que no tenían la menor intención de abandonar ni entonces ni nunca.
En 1483 obligaron a Sixto a autorizar el nombramiento por parte de la Corona Española de un Gran Inquisidor, o Inquisidor-General, cuyo poder casi inmediatamente se extendió a través de Castilla, Aragón, Valencia y Cataluña. El Primer Gran Inquisidor fue el fraile dominico Tomás de Torquemada (1420-89). Su nombre llegó a ser sinónimo de crueldad feroz, y con buenas razones -aunque, juzgado objetivamente, probablemente no era más perverso que la mayoría de sus colegas, tanto eclesiásticos como laicos, católicos o protestantes, contemporáneos o futuros-. Pero era una posición de poder que no se había concedido a ningún hombre en Europa, y lo usaba como muchos lo habrían usado, y como lo usarían hoy. Era también una fuerza potente tras del edicto real del 31 de marzo de 1492, que expulsó a todos los judíos de España -este grave golpe, se agravó aún más con la expulsión de los musulmanes diez años más tarde, del cual la cultura española no se recuperó completamente hasta hoy.
Hacia el 1500 la Inquisición se extendió en el Nuevo Mundo sobre todo en Perú y México, donde destruyó civilizaciones enteras -un genocidio con tortura, si bien los buenos frailes acostumbraban a bautizar a los bebes y los niños antes de tirarlos a los perros hambrientos o quemarlos vivos-. En 1517 también Sicilia se vio infestada. En 1522 el emperador Carlos V introdujo el sistema en los Países Bajos con el fin de eliminar el Protestantismo pero esta tentativa falló. En el siglo XVII y XVIII la Inquisición se ensañaba por doquier donde España reinase. n 1808 fue abolida por el hermano de Napoleón, José, Rey de España, en 1814 fue reinstaurada por Fernando VII, en 1820 suprimida de nuevo, en 1823 restaurada nuevamente, y solamente en 1834 abolida de una vez para siempre.
...El terror de la Inquisición consistía sobre todo en poder introducirse en la vida de cualquier hombre, mujer o niño y apagarla con sangre y fuego, sin otro motivo que el placer de un loco que posee el poder para hacerlo.
SOBRE LA TORTURA, EN EL PASADO Y EN EL PRESENTE
...En realidad, la tortura no conoce épocas, no requiere procedimientos particulares, ni ambientes, ni medios especiales, y no deriva de la voluntad de poder, tanto secular como religioso. Hacer sufrir a otras criaturas vivientes, y en especial a otros seres humanos, es una necesidad irresistible que parece innata en la mayoría de los seres humanos de sexo masculino -característica que los distingue de los animales feroces- y que cada uno satisface en diferente medida: desde el buen padre de familia que con malicia y astucia causa congoja, y a menudo sufrimientos peores, a su mujer e hijos, hasta el profesional de la tortura policíaca-política.
...Así, las grandes hogueras, en las que se quemaban vivos a decenas de malcreyentes, eran alegres fiestas con música, corte y danzas ceremoniales en las plazas, se llamaban "autos de fe", es decir, actos de fe, y se consideraban del agrado de la Virgen y de la Santísima Trinidad. Pero cada apologista (de la tortura), en el fondo sabía la verdad...y gozaba. Nuestras nociones convencionales de historia no consideran casi nunca estas cosas. La escuela no habla de ello -al máximo algunos textos hacen alusiones, pero sin culpar a la Iglesia Católica, primera fuente y principal sostenedora de la tortura en Occidente.
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La Congregación de la Inquisición Romana y Universal o del Santo Oficio presidida por el Papa funciona todavía hoy, ejerciendo censura sobre libros y doctrinas, si bien a partir de la reforma llevada a cabo en el Concilio Vaticano II (1965, Pablo VI) pasó a denominarse Congregación para la Doctrina de la Fe.
RESPONSABLES:
Existen numerosos responsables por las atrocidades cometidas durante la época en que se mantuvo viva la institución católica de la Santa Inquisición (1183-1834 aprox). A continuación se expone una lista de los más conocidos:
-La Iglesia católica
-San Agustín, quien aprobó la acción del Estado contra los herejes.
-El Papa Lucio III quien instituyó la inquisición en el Sínodo de Verona en 1183.
-El Papa Gregorio IX, quien instauró a los Inquisidores en 1231.
-El Papa Inocencio III, quien organizó una cruzada contra los cátaros
-El Papa Inocencio IV, quién autorizó el uso de la tortura en 1251.
-La Orden Dominica y Franciscana, bajo quienes quedó la aplicación de torturas.
-El Papa Paulo III quien instauró en 1542 la Inquisición Romana.
-Los Papas Pablo IV y Pío V, bajo quienes la tortura se volvió despiadada.
-Felipe II quien ayudó enormemente a esta institución.
-Los Reyes Católicos: Fernando de Aragón e Isabel de Castilla.
-El Papa Sixto IV, quien en 1478 concedió una bula autorizando a los reyes católicos a instaurar una inquisición.
-El Gran Inquisidor, fraile dominico Tomás de Torquemada.
-Fray Diego de Deza, que sustituyó a Torquemada.
-El emperador Carlos V, quien en 1522 introdujo el sistema a los Países Bajos.
-Fernando VII, quien la instauró tras un período de ausencia en 1814.
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¿Qué es el Paganismo?








